Aquí estoy, de nuevo, plasmando mis putos sentimientos, ¿que qué me pasa? pues no lo sé, no se si voy o si vengo, si tengo motivos para seguir o mi vida es una puta mierda.
¿Que soy pesimista? sí puede ser, pero no tengo razones para sonreír, o puede que sí, pero no hago más que comerme la cabeza una y otra vez. El pasado, ahí sigue, no hago mas que intentar dar la vuelta por ese camino que me ha llevado hasta aquí, lo único que encuentro son baches, piedras y mas obstáculos. Lo sé, he cambiado, pero es lo que hay, es la coraza que se crea uno cuando le hacen daño.
viernes, 18 de noviembre de 2011
sábado, 5 de noviembre de 2011
Autodestrucción.
El tiempo lo cura todo, tremenda mentira. El tiempo no cura nada, aleja de la memoria lo que ya no importa. El tiempo es justamente eso que nos hace daño. Noches en vela, putas noches en vela, noches sin ti. Días en los que sobra espacio en mi colchón. Ganas de olvidar el echar de menos por unos segundos. Pensar en las putas palabras que se dijeron, y en lo que se debería de haber dicho. Mirar el cielo. Mirar el suelo. Idealizar la sonrisa perfecta, y que aparezca esa. Beber en exceso. Irse de chupitos. Una montaña rusa de sentimientos. Que siempre quede el pero. Vigilar el teléfono. Autodestrucción. Autocompadecerse. Paranoias. Pensar en que pasaría. Escuchar esa canción. Escribir y borrar las líneas. Pensar en parar de pensar. Maldito insomnio. Ya sabes, cosas normales de la distancia. Aunque, la verdad, fue mucho peor. Mucho. Una profundidad aún mayor. Hubo más chupitos y más autodestrucción de la que cabe decir. Así que no me hablen de que el tiempo lo cura todo ni de gilipolleces por el estilo.
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